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martes, 27 de mayo de 2014

EncontrArte: el encuentro



EncontrArte: el encuentro

Se nos presentó en clase un trabajo llevado a cabo por un grupo de compañeras, en el barrio del Cabanyal. El proyecto presentado, salía a partir de una necesidad detectada allí, pero que podríamos extrapolar a cualquier barrio de cualquier población o ciudad, y es la falta de ocasiones para que exista una interrelación entre los jóvenes y nuestro mayores, lo que llamamos una relación o acercamiento intergeneracional.

El grupo propone que a través del arte, dibujos libres, se llegue a un encuentro, una conexión entre esas dos generaciones que parecen tan lejos una de la otra y que sin embargo, vimos, como no podía ser de otra manera, como todos esos prejuicios y estereotipos hacia, en este caso los jóvenes, de que  nada les importa y que de los mayores no quieren saber nada, como ante la propuesta que se les hizo por parte de nuestras compañeras, se volcaron en participar en este proyecto.

La idea fundamental ese acercamiento entre generaciones. Se propuso que desde cada grupo generacional se le hiciese un dibujo a una persona del otro grupo generacional. Como he comentado antes, a los jóvenes del instituto les encanto la idea y pusieron manos a la obra rápidamente y con entusiasmo. A la gente del centro de mayores, les costó un poco más, pero probablemente su indecisión iba más por el “creer” que no sabrían hacerlo que por el hecho de hacerlo.




Cuando llegó el día del “encuentro” entre jóvenes y mayores, se vio que fue emotivo para muchos y que esa barrera que mucha gente piensa que existe entre estas dos generaciones, en ese momento, más que invisible, no se percibía su existencia. 

La gente compartió, emociones, sensaciones, risas y alguna batallita.  Lo mejor de todo, que se quedaron con la sensación de que “eso”, se tenía que repetir.


Todos juntos. Jóvenes, mayores y educadoras






La planificación de la acción sociocultural y educativa

En este post vamos a hablar a cerca de la planificación desde un punto de vista, quizás, mayoritariamente comunicativo, clarificador, cómodamente legible, y procesual en mayor medida que fundamentalmente productivo o simplemente aplicado técnicamente. 

A este respecto vemos que no hay un esquema claro para la planificación, pero es que el esquema es lo de menos, no es más que una herramienta. Un proyecto no deja de ser un proceso, más allá del establecimiento de objetivos/metas, que pudieren fijarse en cualquier momento (fase preactiva, activa o post activa), pero también es algo que comunica – por lo que debe ser claro, un proyecto ha de comunicar correctamente.

En esta línea encontramos varios autores que nos vienen hablando de lo que comprenden por ese constructo, que no deja de ser tal constructo, al que denominamos proyecto en este caso, y para éstos un proyecto es:

La acción de organizar y estructurar en un periodo de tiempo determinado y en una área, sector o ámbito definido, un conjunto de actuaciones y actividades mediante una técnicas y métodos conocidos, utilizando una serie de recursos específicos, tanto humanos como financieros, técnicos y materiales para conseguir unos objetivos concretos” (Mille, J.M.).

El proyecto es un plan de trabajo con carácter de propuesta que concreta los elementos necesarios para conseguir unos objetivos deseables” (Pérez Serrano, G., 1993).

Ordenación de un conjunto de actividades que, combinando recursos humanos, materiales, financieros y técnicos, se realizan con el propósito de conseguir un determinado objetivo o resultado” (Ander-Egg, E.; Aguilar, Mª J., 1997).

Hablaremos de proyecto para referirnos a aquello que sobre el papel prevé lo que se ha de conseguir actuando sobre una realidad concreta y cómo debe conseguirse” (Deltoro, E., 1991).

Documento previo público que comunica cuál es la acción que pretendemos hacer y que sirve de elemento para la evaluación” (Monclús, C., 2014).

Podemos observar, entonces, que un proyecto viene siendo una acción que se aplica, que se sobrepone, que surge o tuviere lugar en o sobre un determinado contexto o un territorio concreto, con un nivel, valga la redundancia, de concreción que resulte clarificador y que no salte a las nubes y quede en la pura especulación abstracta, con una duración determinada dentro de ese mencionado nivel de concreción, con unos valores éticos, educativos, filosóficos, con una axiología que lo soporte, que le un peso al margen de la neutralidad en tanto que la acción es intencional, que lo sustente. Las definiciones centran el proyecto en el establecimiento previo de unos objetivos a conseguir en la mayoría de los casos, sin embargo debemos tener en cuenta, entre otras cuestiones por aquello de la no-neutralidad, que hacer esto, es decir, delimitar a priori los objetivos, e incluso en ocasiones los resultados mediante indicadores, responde a una determinada lógica a la que pudiéremos nombrar bajo el apelativo y supuesto del postulado del  "Paradigma Positivista".

Afirma, a este mismo respecto y en esta dirección, García Martínez, C. E que “el mejor proyecto es aquel que contiene propuestas originales expresadas con sencillez, precisión y sensibilidad”. Así, queda latente y de relieve la relevancia de la comunicación clara y precisa (concreta, como decíamos) y el sentido de un proceso más allá de los fines u objetivos del proyecto en sí, sobre todo aquellos fines que se vengan fijando previamente a la aplicación. 

En los proyectos hay un momento previo de “análisis de contexto”; no usaremos el término "análisis la realidad" porque ésta (la realidad) no es única sino que hay muchas, hay muchos modos de entenderla; la idea de análisis de la realidad corresponde a un planteamiento positivista y cientificista de la acción que pretende objetivizar esa llamada realidad. Decíamos que el proyecto es ético y filosófico porque cuando es únicamente técnico suele corresponder a unas ideas dominantes en esa línea de predecir objetivos y una "la" realidad. 

Resulta relevante en la redacción de un proyecto que el título del mismo, el cual comienza a sugerirse al, en este caso, educador o educadora, a mitad de la redacción, sino al final, sea impactante. Un título impactante podría atraer a más participantes a la aplicación del proyecto, por lo que esto ha de preverse en la planificación y tenerse en cuenta a fin de que los destinatarios se acerquen y experimenten en la acción. El título puede ir clarificado con un subtítulo más descriptivo, siendo el mismo título creativo, artístico, innovador. 

Asimismo es sustancial explicitar quién lleva a cabo la redacción del proyecto, quién o quiénes lo van a poner en marcha, desde qué entidad se viene potenciando, aportar en cada uno de estos casos la máxima información posible: véase, para más acciones en el futuro y por la difusión, la dirección, teléfonos, e-mail, página web, Facebook, etc.

También conviene dar una breve descripción del proyecto que se está redactando en la fase de planificación, esto es, resumidamente conviene explicar de qué va el proyecto en sí, y esto consiste en aclarar desde un primer momento qué queremos hacer en la acción que venimos planificando. A fin de no confundir ni aburrir con la justificación en grueso al lector, hacemos esto para amenizar la lectura. Se trata de un resumen de las razones, del punto de partida, de las actividades, del marco de referencia y la institución que impulsa el proyecto, etc., y en este sentido cabe señalar los aspectos innovadores que vamos aportando para hacer del texto algo atractivo y sugerente.

Es "justo y necesario" trazar un apartado de justificación del proyecto que pretendemos, porsteriormente, aplicar. Esto constituyen los elementos del análisis del contexto previo a la planificación, explicar por qué ese proyecto es ideal para el contexto, y de este modo debe redactarse una descripción del proyecto, de la entidad que lo promueve, y de todos aquellos objetos centrales de los que conviene hablar y dejar constancia en el borrador y en la redacción definitiva. Hay un tiempo, hay un espacio, unas personas, una evaluación de necesidades respecto a las personas y al contexto en que se mueven, etc., hay que describir esto, justificar, vendiendo a su vez, el proyecto. Para hacer una justificación en esta línea se deben buscar y encontrar argumentos convincentes que vengan a comunicar el por qué, la razón de peso por la cual tiene cabida ese proyecto que se esté elaborando. Ha de contar con un marco de referencia a cerca del contexto sobre el que se aplica el proyecto, y hay que argumentar la coherencia y viabilidad del mismo; esto es importante.

Habrá que describir, por tanto, a los destinatarios del proyecto de alguna manera. En este sentido hay que hacer referencia tanto a los destinatarios directos como a los indirectos, adjuntando al documento un perfil de los destinatarios, es decir, la edad, situación laboral, estatus social, problemática común…, así como el número y cobertura, esto es, las características  potenciales y reales de los destinatarios a quienes se pretende dirigir el proyecto.

La cuestión de definir unos objetivos es un tema delicado, sobre todo en la medida en que responda a unas u otras lógicas de fondo, de base, ideologías que sustenten la planificación de ese ficticio proyecto sobre el que venimos comentando todo el tiempo. Los objetivos son el “para qué”, la finalidad del proyecto. Hay que indicar hacia dónde vamos, las finalidades del proyecto, sean más o menos concretas. Hay diferentes modelos de cómo definirlos de acuerdo con diferentes corrientes que ha habido en el terreno de la planificación. La elección de uno u otro modelo subyacente a la planificación dependerá de la lógica institucional que respalde a quien planifica o de la propia lógica de quien está planificando, e incluso podría ser una convergencia entre ambas, una desembocadura filosófica y axiológica a este respecto.

Pudiere haber, o ha de haber (dependiendo de casos; recordemos que no hay un único modelo, ni un "mejor modelo" de planificación, como nos indica Ander-egg, E.) un apartado de organización y/o metodología. Aquí trataremos los aspectos organizativos y el planteamiento metodológico general del proyecto. En cuanto a los aspectos organizativos podemos hablar de estructuras y mecanismos de organización, mecanismos de funcionamiento (reuniones de coordinación y responsables), tareas y funciones del personal, organigrama, estructuras y fórmulas de participación, el tratamiento específico de los problemas que puedan surgir en la dinámica de la acción, intermediación y precios, cómo se accederá a las actividades, servicios y decisiones sobre el precio. Y respecto a la metodología, trataríamos la cuestión de los roles y actitudes a adoptar por el educador, estrategias y métodos de trabajo, organización de los participantes, etc. Si la metodología es concreta en cada actividad no es necesario un apartado de metodología aparte, pero si todas las actividades tienen la misma metodología se define en un apartado de metodología aparte y no en cada actividad, ya que se trata de hacerlo ameno al lector, y no pesado o difícilmente legible, de modo que sería conveniente que no repitamos lo mismo varias veces. De esto depende centrar este apartado más en la organización, más en la metodología o en ambas. 

En organización hay que hablar de la difusión, de la creación de grupos, de los tiempos, de los espacios a utilizar… pero hay que tener en cuenta que el cronograma va en un apartado al margen de este habitualmente, o en cualquier caso conviene, dependiendo del proyecto otro apartado con el cronograma, si lo hubiera. 

Respecto a las actividades a realizar, a veces conviene poner una ficha de actividades, y a veces la actividad se explica mejor narrativamente en lugar de mediante una ficha. En las propias fichas, en caso de usarlas, a veces conviene incluir unos apartados y a veces otros. No es algo estructurado de antemano, sino que, al igual que mucho aspectos de la planificación de proyectos, depende en cada caso de diversas variables a valorar subjetivamente por quien planifica.

Arte y Activismo: Documental Metrópolis

Este documental nos habla de proyectos colectivos que entienden el arte como relación social. Intervenciones artísticas en el consumo, guerrilla de la comunicación, formas creativas de movilización y protesta; propuestas críticas cargadas de humor y desobediencia, nuevas narrativas capaces de alterar los signos y códigos establecidos. Imaginarios que provocan la aparición de comunidades y subjetividades inesperadas. Metrópolis nº 1003, está dedicado a las prácticas artísticas situadas a medio camino entre el arte y el activismo social.

Se presentan aquí una serie de experiencias, situadas entre el arte y el activismo social, se las ingenian para resistir ante aquella realidad. Gente comprometida tanto políticamente como con la sociedad, donde utilizar herramientas que nos sirva para socializarnos con la intención de crear una comunidad dónde ser críticos, para adquirir otros tipos de puntos de vista a los que nos quieren someter.

Las propuestas nos ofrecen los distintos movimientos artivistas, entienden la cultura como un nuevo terreno de conflicto. Desde esa perspectiva producen sus imágenes; desde ahí escriben sus historias transformándolas en una herramienta social plenamente.

Pensamos que es un documental interesante y con planteamientos originales y diferentes, utilizando el arte como herramienta universal para que llegue a la máxima población posible, y expresado desde lo más profundo e intimo. El arte como vehículo hacia la participación y concienciación de cualquier ciudadano/a que puede bajo su sensibilidad propia, sensibilizarse hacia cualquier problemática actual desde la cooperación y la socialización, sintiéndose parte de una comunidad.


Una marca que se apropia de todas las demás (Yomango); 


Un ejército de payasos que se enfrenta a la policía cargado de burla y humor (C.I.R.C.A);


Un grupo de superhéroes que transforma la precariedad en un superpoder; un centro comercial convertido en playground para la protesta y la denuncia (Urban Decoy);


Un centro comercial convertido en playground para la protesta y la denuncia (Urban Decoy);


Dos tipos que se cuelan en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio y ridiculizan sus políticas desde dentro (The Yes Men).

Un falso New York Times que anuncia el fin de la guerra en Irak.

El record mundial de gente gritando "No vas a tener casa en la puta vida"; un grupo de superhéroes que transforma la precariedad en un superpoder.

Todo esto y mucho más en Arte y activismo, una colección de prácticas artísticas que son, antes que nada, una relación social.


http://www.rtve.es/television/20100219/arte-activismo/318935.shtml

sábado, 26 de abril de 2014

Asociación Valenciana de Espina Bífida (AVEB), un espacio para el ocio y el tiempo libre

Desde el punto de vista de la ciudadanía y la esfera relacional se puede optar, respecto a las personas con espina bífida: por la integración, que sería, según nos comentaban en la sesión informativa, aquellos programas elaborados previamente que en adelante tratan de integrar a las personas, en este caso con espina bífida; o podría asimismo optarse por la inclusión, esto sería, según nos comentaban, aquellos programas que se elaboran teniendo en cuenta a las personas con “diversidad funcional” – si es que todos funcionamos igual a excepción de éstas, lo cual no compartimos –.

Así expuesto en la sesión de clase hemos de decir que nosotros siempre entendimos ambos dos términos de modo inverso, es decir, la inclusión sería, a nuestro entender, incluir a determinadas personas a unos programas de acción sociocultural-socioeducativa previamente establecidos, sería incluirlos/as, “meterlos dentro a presión” pese a cómo esté diseñada la acción prevista, y, por el contrario, integración sería, a nuestro parecer, la integralidad de la adaptación de estos ficticios programas a las personas con “diversidad funcional”, atendiendo a sus necesidades a la par que a las necesidades de los demás, esto es, unos programas de atención íntegra, atendiendo a todos y todas.

En cualquier caso e independientemente de qué significación resulte la más certera y/o adecuada a la actualidad, se trataría de buscar aquello que las personas que vinieron a comunicarnos su intervención para con las personas con espina bífida llaman inclusión, y aquello que nosotros entendemos por integración: se trataría de mirar por esa atención y cuidado a las necesidades de todos y todas, necesidades no únicamente planteadas por los profesionales, sino también por los propios sujetos que necesitan en tanto que son personas, seres humanos.

Desde AVEB, y alzando la mirada sobre el ocio y el tiempo libre de las personas con espina bífida, se organizan salidas, talleres de música, se practica deporte adaptado, van a la bolera, asimismo adaptada, incluso hacen surf adaptado. Estas actividades deben contar con cierto capital a fin de aliviar costes, es decir, cuestan dinero, y no únicamente la actividad en sí, que en ocasiones podría resultar más barata por circunstancias y debido al tipo de actividad, sino que la propia adaptación de las actividades resulta cara a nivel económico, por lo que son necesarios unos fondos mínimos para la cobertura de ese ocio y tiempo libre adaptado para estas personas. Hay que tener en cuenta que se han de contratar el equipo  y el personal especializados, y la cuestión que gira en torno a todo este asunto es: ¿quién debería pagar esto?, ¿la Administración, es decir, todos los ciudadanos?, ¿las familias de las personas con espina bífida?, y por tanto más de uno o una se queden sin poder realizar tales actividades y cubrir su tiempo libre y sus necesidades de ocio, ¿quién?, a nosotros nos resulta evidente, pensamos que nadie debería quedarse sin estas necesidades por cubrir, por lo tanto y bajo el amparo de este argumento, creemos que las subvenciones públicas a este respecto deberían ser mucho más cuidadosas para con este sector poblacional.


También se organizan campamentos, que suponen, por otra parte, un respiro para las familias de las personas con espina bífida, así como una experiencia para estas personas, y para posibilitar esto se recurre al voluntariado, lo cual no nos parece del todo adecuado ni adaptado, ya que si no hay un equipo profesional se está cojeando de una pata imprescindible en el plano de lo social, lo cultural y lo educativo. Que una persona que no sea educador/a social haga las veces de educador/a social, a veces cobrando el sueldo de esta figura profesional y desempeñando sus tareas, nos resulta, como educadores sociales “en potencia” (que diría Aristóteles) que somos, cabreante y peligroso. No obstante, la situación económica es la que es, y frente a esto no podemos descargar toda nuestra energía en las organizaciones del tercer sector, sino en las políticas, tanto a nivel de micropolítica en las organizaciones como a nivel de macropolíotica en mancomunidades, localidades, autonomías, a nivel nacional e internacional. Nos preguntamos si este problema podría ocurrir con otras figuras profesionales, como por ejemplo la logopedia, la psicología, el magisterio, la pedagogía, la filosofía, la sociología, etc.

sábado, 12 de abril de 2014

Buenas ideas

El Tren de Cervantes es una iniciativa turística destinada a que las familias puedan disfrutar del patrimonio histórico y artístico y de la oferta gastronómica de Alcalá de Henares, cuna de Miguel de Cervantes y declarada en 1998 Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El programa del viaje incluyo el trayecto desde Madrid hasta la ciudad de Alcalá de Henares. Durante el viaje un grupo de actores y figurantes ataviados a la usanza del siglo XVII representa “entremeses” cervantinos (pequeñas comedias) y ofrece a los viajeros productos típicos de la repostería alcalaína.

El programa del viaje incluye asimismo una visita guiada por los monumentos más representativos de la ciudad, animada también con representaciones teatrales.


Consideramos que esta es una buena propuesta para transmitir y dar a conocer el patrimonio cultural de cualquier lugar, porque tiene en cuenta dos aspectos fundamentales que deben tener las visitas guiadas:

1. Tener en cuenta la finalidad de la visita. Motivar el interés y la curiosidad con respecto al elemento patrimonial, acercarlo a los ciudadanos y ciudadanas. Es una actividad amena y divertida, alejada de las sesiones informativas típica de las guías turísticas que en ocasiones caen en el aburrimiento.

2. Las características de los visitantes. Esta es una actividad de la que toda la familia puede disfrutar.

domingo, 23 de marzo de 2014


                                   


¿Qué es?


CreArtEducAcción Comunitaria es una organización educativa, social y artística, que tiene el propósito de contribuir en el ámbito de la educación holística, la salud y la transformación social.



¿Qué hacen?

  • Acompañan procesos de transformación personal y grupal. 
  • Facilitan asesoría educativa. 
  • Realizan formación profesional. 
  • Crean materiales didácticos, participan y organizan jornadas, seminarios y encuentros de educación y arte para la transformación personal y social. 
  • Realizan actuaciones y generan espacios, proyectos y actividades para apoyar la transformación educativa, personal y social. 

¿Cómo lo hacen?

A través la educación popular, el arte, la creatividad y las técnicas expresivas.


¿Con quién trabajan?


Su labor profesional va enfocada a trabajar con familias, comunidades educativas, profesorado, barrios, centros sociales y entidades públicas.

Algunos ejemplos de actividades que llevan a cabo








Opinión del grupo


La visita a clase por parte de esta organización fue de nuestro agrado, ya que aparte de conocer un poco más sobre distintas formas de llevar a cabo acción sociocultural, tema en común al grupo y al resto de clase, también surgieron otros elementos que llamaron nuestra atención por suscitar distintos intereses personales, como la influencia de las bellas artes en la intervención social o las alternativas al cuidado de la salud, alejándose de lo tradicionalmente impuesto como norma.


Otra cosa que llamó nuestra atención, fue el hecho de que la organización se fuese a disolver en poco tiempo, por motivos personales de sus integrantes, y lanzasen la propuesta a la clase de animar a continuar con su proyecto, prestando sus ideas y materiales sin ningún tipo de compromiso. Esto dice mucho sobre la verdadera intención de sus creadores, que no es otra que intentar una real transformación social mediante la cooperación y unión de los más posibles, sin hacer mucho hincapié en los proyectos estandarizados con objetivos sacros ni en el aspecto ególatra o competitivo que muchas veces rondan los proyectos sociales debido a su, cada vez más, lógica mercantil.





                      



sábado, 22 de marzo de 2014

Recordando de la mano

Recordando de la mano de Freire cómo la cultura es, cómo se va transformando, cómo nos viene dada, cómo las esferas de poder la modelan, cómo el educador "concienciador" es un "artista" que redefine la realidad cultural, que la redanza, que la redibuja, la repinta, la reconstruye...



viernes, 21 de marzo de 2014

Animación Sociocultural, ¿para qué?

Hemos ido viendo que, pareciera, hay diferentes maneras de acercarse al concepto y contexto de la Animación Sociocultural…



Como acción/actuación:

En este sentido nos acogemos a dos definiciones del concepto, que son la de Besnard y la de Trilla. Por una parte, Designamos como animación toda acción, dentro de un grupo o sobre él (una colectividad o un medio), encaminada a desarrollar la comunicación y a estructurar la vida social, recurriendo a métodos semidirectivos; se trata de un método de integración y de participación” (Besnard, P., 1988), y, en un sentido parecido, se trataría también de El conjunto de acciones realizadas por individuos, grupos o instituciones sobre una comunidad (o un sector de la misma) y en el marco de un territorio concreto, con el propósito de promover en sus miembros una actitud de participación activa en el proceso de su propio desarrollo tanto social como cultural” (Trilla, J., 1997). 

Vemos que la tónica resuena sobre la participación y la integración, y por ende, la grupalidad que cobra como carácter la Animación Sociocultural en la acción, o como ésta.

Como actividad o práctica:

En este plano nos acogemos a otras dos significaciones, una, que la animación sociocultural es el conjunto de prácticas sociales que tienen como finalidad estimular la iniciativa y la participación de las comunidades en el proceso de su propio desarrollo y en la dinámica global de la vida sociopolítica en la que están integrados (UNESCO), y dos, que por animación en general tenemos que entender las prácticas que buscan ayudar al hombre a comprender su entorno social, económico, político y cultural y a tomar conciencia de los problemas que están planteados y de los medios y la voluntad que hay para resolverlos (Hicter, M.).

La Animación Sociocultural como práctica, o como actividad, parece ir in crecendo desde la conciencia individual sobre lo grupal hacia la propia colectividad.

Como una forma de educación no formal:

Partiendo de la siguiente definición: “La animación sociocultural tal y como la entendemos tiene un claro carácter educativo y formativo. Si bien se diferencia claramente de cualquier manifestación o acción educativa institucionalizada por sus peculiares características, que la sitúan en el ámbito de la educación no formal” (Catalá, R. y Carbó, O., 1991); pese a que en uno de los posts que publicamos anteriormente al respecto de esta misma definición, criticando esa tendencia que pareciera situar únicamente al educador social en el ámbito de la educación no formal, también creemos que la Animación Sociocultural, o la educación social, se trabajan en este ámbito.

Como un proceso:

Más cercano a una concepción cíclica del término, en el sentido de una cultura constantemente en construcción,“La animación es un proceso que surge desde dentro de los grupos sociales, los cuales mediante la participación activa de sus miembros serán capaces de generar cultura” (Viché, M., 1989). 


Las acepciones (evidentemente, hay más) de la Animación Sociocultural denotan una disciplina amplia, multivariada, de aplicación y reflexión múltiple. Esto es, las realidades a atender desde esta perspectiva bien pueden oscilar entre lo más diverso, por lo tanto, se trata de un "trabajar" sumido en lo enriquecedor, para el/la educador/a (en este caso, nosotr@s) y para el educando, si es que pueden realmente hacerse relevantes distinciones entre ambos (como si el educador no aprendiera del educando).

martes, 18 de marzo de 2014

"El Distrito de la Luz Roja"



Vemos a través del objetivo de una cámara, el proyecto que la fotógrafa Zana Brisky decide llevar a cabo en el barrio rojo de Calcuta. Se adentra en esta dura y a la vez dramática zona, donde es muy difícil entrar y mucho más para una occidental, para retratar la vida de las prostitutas, muchas de ellas menores de edad, que viven en la pobreza y tienen que ejercer la prostitución para poder sobrevivir. La fotógrafa Zana, ante la curiosidad de los niños, aprovecha esta circunstancia pensando que sería una maravillosa ocasión para enseñarles a utilizar la cámara y poder ver el mundo, dentro del barrio rojo; a través de sus ojos.

La fotógrafa les ofrece unas cámaras para que inmortalicen aquello que ellos deseen.

Niños de cándidas y expectantes miradas que asombran por su infantil madurez.
Zana ve la imperiosa necesidad de que estos niños vayan a la escuela y reciban una educación, para ser mentes y personas libres. Estos niños no tienen ninguna oportunidad sin educación. Las escuelas no aceptan a hij@s de prostitutas. La fotógrafa consigue plazas a los niños en el colegio para que reciban esa educación y formación para un mejor futuro, tras mucho esfuerzo para que aceptasen a niños del barrio rojo, Zana se encuentra con que mitad de niños no acuden porque sus familiares no quieren, algunos de ellos una vez dentro del colegio, abandonan.


Vemos la problemática de una educación no reglada, ni universal, ni por supuesto gratuita. La falta de oportunidades de que los niños puedan recibir una educación, de que los padres vivan en una situación tan precaria en la cual ni pueden ofrecer una educación a sus hijos, por otra parte marcados por su procedencia, y con el pensamiento de que estudiar no sirve para nada, su prioridad es que les necesitan en casa para ponerlos a trabajar lo antes posible para aportar dinero a casa.
Es necesaria una visión diferente por parte de los progenitores para que empiece a cambiar la situación en las nuevas generaciones, pudiendo estas salir del barrio rojo para poder recibir una educación, mientras esto no suceda, los niños no serán libres.