martes, 27 de mayo de 2014

La planificación de la acción sociocultural y educativa

En este post vamos a hablar a cerca de la planificación desde un punto de vista, quizás, mayoritariamente comunicativo, clarificador, cómodamente legible, y procesual en mayor medida que fundamentalmente productivo o simplemente aplicado técnicamente. 

A este respecto vemos que no hay un esquema claro para la planificación, pero es que el esquema es lo de menos, no es más que una herramienta. Un proyecto no deja de ser un proceso, más allá del establecimiento de objetivos/metas, que pudieren fijarse en cualquier momento (fase preactiva, activa o post activa), pero también es algo que comunica – por lo que debe ser claro, un proyecto ha de comunicar correctamente.

En esta línea encontramos varios autores que nos vienen hablando de lo que comprenden por ese constructo, que no deja de ser tal constructo, al que denominamos proyecto en este caso, y para éstos un proyecto es:

La acción de organizar y estructurar en un periodo de tiempo determinado y en una área, sector o ámbito definido, un conjunto de actuaciones y actividades mediante una técnicas y métodos conocidos, utilizando una serie de recursos específicos, tanto humanos como financieros, técnicos y materiales para conseguir unos objetivos concretos” (Mille, J.M.).

El proyecto es un plan de trabajo con carácter de propuesta que concreta los elementos necesarios para conseguir unos objetivos deseables” (Pérez Serrano, G., 1993).

Ordenación de un conjunto de actividades que, combinando recursos humanos, materiales, financieros y técnicos, se realizan con el propósito de conseguir un determinado objetivo o resultado” (Ander-Egg, E.; Aguilar, Mª J., 1997).

Hablaremos de proyecto para referirnos a aquello que sobre el papel prevé lo que se ha de conseguir actuando sobre una realidad concreta y cómo debe conseguirse” (Deltoro, E., 1991).

Documento previo público que comunica cuál es la acción que pretendemos hacer y que sirve de elemento para la evaluación” (Monclús, C., 2014).

Podemos observar, entonces, que un proyecto viene siendo una acción que se aplica, que se sobrepone, que surge o tuviere lugar en o sobre un determinado contexto o un territorio concreto, con un nivel, valga la redundancia, de concreción que resulte clarificador y que no salte a las nubes y quede en la pura especulación abstracta, con una duración determinada dentro de ese mencionado nivel de concreción, con unos valores éticos, educativos, filosóficos, con una axiología que lo soporte, que le un peso al margen de la neutralidad en tanto que la acción es intencional, que lo sustente. Las definiciones centran el proyecto en el establecimiento previo de unos objetivos a conseguir en la mayoría de los casos, sin embargo debemos tener en cuenta, entre otras cuestiones por aquello de la no-neutralidad, que hacer esto, es decir, delimitar a priori los objetivos, e incluso en ocasiones los resultados mediante indicadores, responde a una determinada lógica a la que pudiéremos nombrar bajo el apelativo y supuesto del postulado del  "Paradigma Positivista".

Afirma, a este mismo respecto y en esta dirección, García Martínez, C. E que “el mejor proyecto es aquel que contiene propuestas originales expresadas con sencillez, precisión y sensibilidad”. Así, queda latente y de relieve la relevancia de la comunicación clara y precisa (concreta, como decíamos) y el sentido de un proceso más allá de los fines u objetivos del proyecto en sí, sobre todo aquellos fines que se vengan fijando previamente a la aplicación. 

En los proyectos hay un momento previo de “análisis de contexto”; no usaremos el término "análisis la realidad" porque ésta (la realidad) no es única sino que hay muchas, hay muchos modos de entenderla; la idea de análisis de la realidad corresponde a un planteamiento positivista y cientificista de la acción que pretende objetivizar esa llamada realidad. Decíamos que el proyecto es ético y filosófico porque cuando es únicamente técnico suele corresponder a unas ideas dominantes en esa línea de predecir objetivos y una "la" realidad. 

Resulta relevante en la redacción de un proyecto que el título del mismo, el cual comienza a sugerirse al, en este caso, educador o educadora, a mitad de la redacción, sino al final, sea impactante. Un título impactante podría atraer a más participantes a la aplicación del proyecto, por lo que esto ha de preverse en la planificación y tenerse en cuenta a fin de que los destinatarios se acerquen y experimenten en la acción. El título puede ir clarificado con un subtítulo más descriptivo, siendo el mismo título creativo, artístico, innovador. 

Asimismo es sustancial explicitar quién lleva a cabo la redacción del proyecto, quién o quiénes lo van a poner en marcha, desde qué entidad se viene potenciando, aportar en cada uno de estos casos la máxima información posible: véase, para más acciones en el futuro y por la difusión, la dirección, teléfonos, e-mail, página web, Facebook, etc.

También conviene dar una breve descripción del proyecto que se está redactando en la fase de planificación, esto es, resumidamente conviene explicar de qué va el proyecto en sí, y esto consiste en aclarar desde un primer momento qué queremos hacer en la acción que venimos planificando. A fin de no confundir ni aburrir con la justificación en grueso al lector, hacemos esto para amenizar la lectura. Se trata de un resumen de las razones, del punto de partida, de las actividades, del marco de referencia y la institución que impulsa el proyecto, etc., y en este sentido cabe señalar los aspectos innovadores que vamos aportando para hacer del texto algo atractivo y sugerente.

Es "justo y necesario" trazar un apartado de justificación del proyecto que pretendemos, porsteriormente, aplicar. Esto constituyen los elementos del análisis del contexto previo a la planificación, explicar por qué ese proyecto es ideal para el contexto, y de este modo debe redactarse una descripción del proyecto, de la entidad que lo promueve, y de todos aquellos objetos centrales de los que conviene hablar y dejar constancia en el borrador y en la redacción definitiva. Hay un tiempo, hay un espacio, unas personas, una evaluación de necesidades respecto a las personas y al contexto en que se mueven, etc., hay que describir esto, justificar, vendiendo a su vez, el proyecto. Para hacer una justificación en esta línea se deben buscar y encontrar argumentos convincentes que vengan a comunicar el por qué, la razón de peso por la cual tiene cabida ese proyecto que se esté elaborando. Ha de contar con un marco de referencia a cerca del contexto sobre el que se aplica el proyecto, y hay que argumentar la coherencia y viabilidad del mismo; esto es importante.

Habrá que describir, por tanto, a los destinatarios del proyecto de alguna manera. En este sentido hay que hacer referencia tanto a los destinatarios directos como a los indirectos, adjuntando al documento un perfil de los destinatarios, es decir, la edad, situación laboral, estatus social, problemática común…, así como el número y cobertura, esto es, las características  potenciales y reales de los destinatarios a quienes se pretende dirigir el proyecto.

La cuestión de definir unos objetivos es un tema delicado, sobre todo en la medida en que responda a unas u otras lógicas de fondo, de base, ideologías que sustenten la planificación de ese ficticio proyecto sobre el que venimos comentando todo el tiempo. Los objetivos son el “para qué”, la finalidad del proyecto. Hay que indicar hacia dónde vamos, las finalidades del proyecto, sean más o menos concretas. Hay diferentes modelos de cómo definirlos de acuerdo con diferentes corrientes que ha habido en el terreno de la planificación. La elección de uno u otro modelo subyacente a la planificación dependerá de la lógica institucional que respalde a quien planifica o de la propia lógica de quien está planificando, e incluso podría ser una convergencia entre ambas, una desembocadura filosófica y axiológica a este respecto.

Pudiere haber, o ha de haber (dependiendo de casos; recordemos que no hay un único modelo, ni un "mejor modelo" de planificación, como nos indica Ander-egg, E.) un apartado de organización y/o metodología. Aquí trataremos los aspectos organizativos y el planteamiento metodológico general del proyecto. En cuanto a los aspectos organizativos podemos hablar de estructuras y mecanismos de organización, mecanismos de funcionamiento (reuniones de coordinación y responsables), tareas y funciones del personal, organigrama, estructuras y fórmulas de participación, el tratamiento específico de los problemas que puedan surgir en la dinámica de la acción, intermediación y precios, cómo se accederá a las actividades, servicios y decisiones sobre el precio. Y respecto a la metodología, trataríamos la cuestión de los roles y actitudes a adoptar por el educador, estrategias y métodos de trabajo, organización de los participantes, etc. Si la metodología es concreta en cada actividad no es necesario un apartado de metodología aparte, pero si todas las actividades tienen la misma metodología se define en un apartado de metodología aparte y no en cada actividad, ya que se trata de hacerlo ameno al lector, y no pesado o difícilmente legible, de modo que sería conveniente que no repitamos lo mismo varias veces. De esto depende centrar este apartado más en la organización, más en la metodología o en ambas. 

En organización hay que hablar de la difusión, de la creación de grupos, de los tiempos, de los espacios a utilizar… pero hay que tener en cuenta que el cronograma va en un apartado al margen de este habitualmente, o en cualquier caso conviene, dependiendo del proyecto otro apartado con el cronograma, si lo hubiera. 

Respecto a las actividades a realizar, a veces conviene poner una ficha de actividades, y a veces la actividad se explica mejor narrativamente en lugar de mediante una ficha. En las propias fichas, en caso de usarlas, a veces conviene incluir unos apartados y a veces otros. No es algo estructurado de antemano, sino que, al igual que mucho aspectos de la planificación de proyectos, depende en cada caso de diversas variables a valorar subjetivamente por quien planifica.

El juego y sus posibilidades socio-educativas-culturales

El juego, vocablo y concepto que pareciera bastante claro a flor de piel, y sin embargo al zambullirse en las profundidades de su significación bien podríamos encontrar un debate amplio y reposado al respecto. Parece ser que un elemento común en este infactible debate es la idea de un juego, en sentido genérico, lúdico; podría ser correcto afirmar que el "Tao" (sentido, generalidad, amplitud) del juego es lo lúdico, el hedoné griego, el placer, la diversión. 

Asimismo y en este sentido el juego es contemplado en tanto que un fin en sí mismo, bajo el objetivo de, simple y llanamente, jugar, sin más tapujos, sin más dilación; pero igualmente puede el juego ser contemplado en tanto que una herramienta de cara a otros fines, por ejemplo, fines educativos, esto sería, el fin de caminar hacia un abanico de aprendizajes evolutivos, y no involutivos (pese a ser, del mismo modo, estos últimos, aprendizajes en sí mismos). En definitiva, el juego puede ser usado a modo de salvoconducto hacia la educación; por lo tanto, puede ser usado como una metodología didácticas en la práxisi socio-educativa-cultural, podríamos decir.




Vemos también que, mediante el juego en cualidad de "herramienta para" (otros fines al margen del juego-fin), se estimula o es posible la estimulación de la creatividad y de la imaginación mediante la diversión, mediante ese hedoné. Asimismo podríamos asociar el juego a las artes en la acción sociocultural y socioeducativa, siendo que constituye un modo, una excusa, una ventana a la expresión de las personas que, siendo éstas participantes y convergiendo en la idea de la democracia cultural, es decir, apropiándose de la cultura mediante aquello que se ha convenido en llamar la contracultura, se expresan libremente mediante el susodicho juego.




Esta idea casa con una de las características del juego mencionadas en las clases de los lunes y martes (clases más teóricas): el juego es "libre". El juego no es una actividad obligatoria sino que se trata de una participación voluntaria en lo lúdico, en lo placentero, y de ahí se puede enganchar el juego a la mano de la libre expresión artística y la libre creación cultural que nace de esa llamada democracia cultural. Pero el juego también es separado en la medida en que queda circunscrito a unos límites espaciotemporales en la práctica, en la aplicación, y además es incierto en la medida en que no cuenta con un final previamente pactado o previsto; es el juego, en primera instancia, en principio, improductivo, ya que su finalidad no necesariamente ha de consistir en la producción, no tiene por qué ser producir; es reglamentado, puesto que se establecen unas reglas a priori para jugar, y es ficticio, sube por las nubes de la ficción.




Respecto a las tipologías encontramos gran cantidad de éstas, y refieren a dos esferas diferentes: por una parte, vemos multitud de tipos de juegos, como son los juegos de mesa (estrategia, cálculo, etc., concretamente el Parchís, la Oca, las Damas, el Ajedrez, etc.), juegos de patio, de calle o de exterior, en definitiva, (la comba, las palmas...), juegos virtuales (consolas, juegos para PC, etc.); pero atendiendo a la estructura interna del juego vemos otras tipologías, que son los juegos individuales (para un solo jugador), los juegos de oposición (un jugador contra otro), los de cooperación (aquellos juegos en que es necesario que los/as participantes avancen juntos/as) y los juegos de cooperación competición  (esto es, un grupo de jugadores contra otro).




No debemos olvidar que los juegos están cargados de valores, que no son neutrales, que mediante el juego se desarrollan asimismo aprendizajes involutivos, o podrían desarrollarse al menos; que mediante el juego se transmiten ideologías, modos de estar en el mundo y de compartir junto con otros seres humanos. Esto es altamente relevante desde el punto de vista de la educación, y concretamente de la axioliogía de la educación.




Uno de los espacios que nos podemos encontrar en la acción, en la práctica, sobre campo, respecto al juego son las ludotecas. Las ludotecas son un “lugar en el que el niño o la niña pueden obtener juguetes en régimen de préstamo y en dónde puede jugar por mediación directa del juguete, con la posibilidad de ayuda de un ludotecario” (Borja, M., 1980).

Las ludotecas son instituciones recreativo – culturales especialmente pensadas para los niños y adolescentes que tiene como primera misión el desarrollar la personalidad del niño principalmente a través del juego y del juguete. Para ello posibilitan, favorecen y estimulan el juego infantil ofreciendo a los niños tanto los elementos materiales necesarios – juguetes, material lúdico y espacios de juego – como las orientaciones, ayudas y compañías que requieren para el juego”. (López Gil, C., 1987).




Hay, como podemos observar, dos planteamientos desde las ludotecas en tanto que estructuras para reproducir lo lúdico, lo que tiene que ver o es el juego en sí, como fin o bajo otras finalidades (con probabilidad socio-educativa-cultural): uno de estos planteamientos son las ludotecas como bibliotecas, se prestan juegos a los niños; otro son las ludotecas como espacio educativo mediante el juego, es decir, con una finalidad educativa trascendiendo al juego per se

Museu Valencià d'Etnología

La sociedad tradicional valenciana nos ha legado una rica cultura que nos permite conocer cómo se ha vivido en nuestra tierra: fotografías, testimonios, configuran la forma en que vivimos y para entender el mundo y documentar las técnicas, prácticas y representaciones ideológicas, todos los días los objetos que nos dicen acerca de aquellos que se crean y utilizan. Para recuperar estos materiales es una de las razones por las que el Museo Valenciano de Etnología, creada en 1982 por la Diputació de València. 

El museo tiene una exposición permanente, organizada en cinco áreas que definen la relación entre las personas y el medio ambiente en que actúan: la ciudad, el jardín, el pantano, la tierra seca y las montañas. En todas las áreas, objetos y el contenido se muestra en relación con algunos temas específicos: personas (doméstico), vivo (los espacios de encuentro) y trabajo (lugares de trabajo) 




El Museo también pretende ser un espacio para el diálogo y para la difusión de las culturas de las diferentes partes del mundo. Con su programación temporal, el Museo nos lleva más cerca y enseña los aspectos de la diversidad cultural mundial. Las exposiciones, agrupadas en ciclos, como el dedicado a África; los programas de actividades Etnomúsica, Etnocuina y Etnocinema y talleres educativos, ayuda entender ese apasionante viaje que nos lleva desde las culturas tradicionales a la interculturalidad. El Museo lleva a cabo programas de investigación sobre el patrimonio etnológico, publicó una revista y dos colecciones temáticas de libros, ofrece los servicios de una biblioteca especializada y colabora con numerosos ayuntamientos en la recuperación y difusión local del patrimonio.  

La sede del museo está en el Centre Cultural de Beneficència en la ciudad de Valencia.




Es una meta del Museo para apoyar las iniciativas de los gobiernos locales y asociaciones de nivel local relacionados con la etnología. La unidad de proyectos externos (Cooperación Municipal) es responsable de administrar los recursos humanos y materiales que el Museo Valenciano de Etnología dedicado a esta función. Asimismo, es también la responsabilidad de esta unidad que algo relacionado con una serie de museos asociados. Estos museos, todos con contenido, están vinculados con el Museo Valenciano de Etnología, mediante convenios de colaboración…

•  ALFARA DE LA BARONIA (camp de Morvedre) Museo Etnologico

•  ALGEMESÍ (la Ribera Alta) Museo Valenciano de la Fiesta

•  ALMÀSSERA (l'Horta Nord) L'Horta Didàctica. Museo del campo

•  ALPUENTE (Els Serrans) Museo Etnologico

•  ARES DEL MAESTRAT (l'Alt Maestrat) Nevera dels Regatxols - Barranc dels Molins – Inventario de masos

•  BICORP (la Canal de Navarrés) Ecomuseo

•  GENOVÉS (la Costera) Museo de la Pelota

•  LA POBLA DE VALLBONA (El Camp de Túria) Museo Etnológico La Casa Gran

•  MANCOMUNITAT CULTURAL DE LA MARINA ALTA (MACMA) Documentación etnogràfica

•  PATERNA (l'Horta Oest) Molino del Testar

•  PAIPORTA (l'Horta Sud) Museo del ladrillo

•  PUEBLA DE SAN MIGUEL (El Racó d'Ademuz) Museo Etnologico El Cubo

•  QUARTELL (El Camp de Morvedre) Molino Nuevo. Museo del agua

•  SALEM (La Vall d'Albaida) Museo Etnologico


El museo dispone de exposiciones permanentes, temporales e itinerantes, las permanentes son las siguientes:

•       El secà i la muntanya.

•       Les hortes i marjals valencianes en el museu valencià d'etnologia.

•       La ciutat viscuda. ciutats valencianes en trànsit (1800-1940).


Las exposiciones temporales con las que cuneta el museo son:

•  València en blanc i negre II. Hasta el 8 de diciembre de 2013. Patis del C.C. La Beneficència.

 Faixa roja, faixa blava. Hasta el 23 de marzo de 2014. Sala 10


En cuanto a las exposiciones itinerantes que posee, éstas forman  parte de la tarea de soporte a las entidades locales y centros docentes, el museo mantiene una programación de exposiciones itinerantes. Las cuales se tratan de versiones reducidas y con la capacidad de poderse transportar como pueden ser las exposiciones "el comerç del fred, objectes viscuts, objectes per a recordar", "passen i vegen, pobles abandonats", etc., que se ofrecen en cuatro ciclos: provincial, autonómico, nacional e internacional. 

Las actividades que realiza el museo centra su oferta educativa en una serie de actividades que favorecen la visita de público de diversas edades, desde alumnos de educación primaria hasta el bachillerato, así como alumnos de educación profesional. 

Las ofertas pedagógicas que el museo ofrece son las siguientes:

•      Educación Primaria: El juego de la huerta.

•      Educación Primaria y 1r ciclo de ESO: El palomo, la noria y la volantinera.

•      2n ciclo de ESO, Bachillerato y FP: Enrol. La ciudad y  sus habitantes.

Además, las visitas comentadas, adaptadas a todos los niveles, ofrecen al visitante la posibilidad de acercarse, de una manera didáctica y comprensible, a cualquiera de las tres parte que conforman las exposiciones permanentes del museo: a «La ciutat viscuda. Ciutats valencianes en trànsit (1800-1940), Horta & Marjal i Muntanya & Secà».

Para más información, el enlace a la página web de este museo es el siguiente: http://www.museuvalenciaetnologia.es/.

Arte y Activismo: Documental Metrópolis

Este documental nos habla de proyectos colectivos que entienden el arte como relación social. Intervenciones artísticas en el consumo, guerrilla de la comunicación, formas creativas de movilización y protesta; propuestas críticas cargadas de humor y desobediencia, nuevas narrativas capaces de alterar los signos y códigos establecidos. Imaginarios que provocan la aparición de comunidades y subjetividades inesperadas. Metrópolis nº 1003, está dedicado a las prácticas artísticas situadas a medio camino entre el arte y el activismo social.

Se presentan aquí una serie de experiencias, situadas entre el arte y el activismo social, se las ingenian para resistir ante aquella realidad. Gente comprometida tanto políticamente como con la sociedad, donde utilizar herramientas que nos sirva para socializarnos con la intención de crear una comunidad dónde ser críticos, para adquirir otros tipos de puntos de vista a los que nos quieren someter.

Las propuestas nos ofrecen los distintos movimientos artivistas, entienden la cultura como un nuevo terreno de conflicto. Desde esa perspectiva producen sus imágenes; desde ahí escriben sus historias transformándolas en una herramienta social plenamente.

Pensamos que es un documental interesante y con planteamientos originales y diferentes, utilizando el arte como herramienta universal para que llegue a la máxima población posible, y expresado desde lo más profundo e intimo. El arte como vehículo hacia la participación y concienciación de cualquier ciudadano/a que puede bajo su sensibilidad propia, sensibilizarse hacia cualquier problemática actual desde la cooperación y la socialización, sintiéndose parte de una comunidad.


Una marca que se apropia de todas las demás (Yomango); 


Un ejército de payasos que se enfrenta a la policía cargado de burla y humor (C.I.R.C.A);


Un grupo de superhéroes que transforma la precariedad en un superpoder; un centro comercial convertido en playground para la protesta y la denuncia (Urban Decoy);


Un centro comercial convertido en playground para la protesta y la denuncia (Urban Decoy);


Dos tipos que se cuelan en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio y ridiculizan sus políticas desde dentro (The Yes Men).

Un falso New York Times que anuncia el fin de la guerra en Irak.

El record mundial de gente gritando "No vas a tener casa en la puta vida"; un grupo de superhéroes que transforma la precariedad en un superpoder.

Todo esto y mucho más en Arte y activismo, una colección de prácticas artísticas que son, antes que nada, una relación social.


http://www.rtve.es/television/20100219/arte-activismo/318935.shtml

sábado, 26 de abril de 2014

Asociación Valenciana de Espina Bífida (AVEB), un espacio para el ocio y el tiempo libre

Desde el punto de vista de la ciudadanía y la esfera relacional se puede optar, respecto a las personas con espina bífida: por la integración, que sería, según nos comentaban en la sesión informativa, aquellos programas elaborados previamente que en adelante tratan de integrar a las personas, en este caso con espina bífida; o podría asimismo optarse por la inclusión, esto sería, según nos comentaban, aquellos programas que se elaboran teniendo en cuenta a las personas con “diversidad funcional” – si es que todos funcionamos igual a excepción de éstas, lo cual no compartimos –.

Así expuesto en la sesión de clase hemos de decir que nosotros siempre entendimos ambos dos términos de modo inverso, es decir, la inclusión sería, a nuestro entender, incluir a determinadas personas a unos programas de acción sociocultural-socioeducativa previamente establecidos, sería incluirlos/as, “meterlos dentro a presión” pese a cómo esté diseñada la acción prevista, y, por el contrario, integración sería, a nuestro parecer, la integralidad de la adaptación de estos ficticios programas a las personas con “diversidad funcional”, atendiendo a sus necesidades a la par que a las necesidades de los demás, esto es, unos programas de atención íntegra, atendiendo a todos y todas.

En cualquier caso e independientemente de qué significación resulte la más certera y/o adecuada a la actualidad, se trataría de buscar aquello que las personas que vinieron a comunicarnos su intervención para con las personas con espina bífida llaman inclusión, y aquello que nosotros entendemos por integración: se trataría de mirar por esa atención y cuidado a las necesidades de todos y todas, necesidades no únicamente planteadas por los profesionales, sino también por los propios sujetos que necesitan en tanto que son personas, seres humanos.

Desde AVEB, y alzando la mirada sobre el ocio y el tiempo libre de las personas con espina bífida, se organizan salidas, talleres de música, se practica deporte adaptado, van a la bolera, asimismo adaptada, incluso hacen surf adaptado. Estas actividades deben contar con cierto capital a fin de aliviar costes, es decir, cuestan dinero, y no únicamente la actividad en sí, que en ocasiones podría resultar más barata por circunstancias y debido al tipo de actividad, sino que la propia adaptación de las actividades resulta cara a nivel económico, por lo que son necesarios unos fondos mínimos para la cobertura de ese ocio y tiempo libre adaptado para estas personas. Hay que tener en cuenta que se han de contratar el equipo  y el personal especializados, y la cuestión que gira en torno a todo este asunto es: ¿quién debería pagar esto?, ¿la Administración, es decir, todos los ciudadanos?, ¿las familias de las personas con espina bífida?, y por tanto más de uno o una se queden sin poder realizar tales actividades y cubrir su tiempo libre y sus necesidades de ocio, ¿quién?, a nosotros nos resulta evidente, pensamos que nadie debería quedarse sin estas necesidades por cubrir, por lo tanto y bajo el amparo de este argumento, creemos que las subvenciones públicas a este respecto deberían ser mucho más cuidadosas para con este sector poblacional.


También se organizan campamentos, que suponen, por otra parte, un respiro para las familias de las personas con espina bífida, así como una experiencia para estas personas, y para posibilitar esto se recurre al voluntariado, lo cual no nos parece del todo adecuado ni adaptado, ya que si no hay un equipo profesional se está cojeando de una pata imprescindible en el plano de lo social, lo cultural y lo educativo. Que una persona que no sea educador/a social haga las veces de educador/a social, a veces cobrando el sueldo de esta figura profesional y desempeñando sus tareas, nos resulta, como educadores sociales “en potencia” (que diría Aristóteles) que somos, cabreante y peligroso. No obstante, la situación económica es la que es, y frente a esto no podemos descargar toda nuestra energía en las organizaciones del tercer sector, sino en las políticas, tanto a nivel de micropolítica en las organizaciones como a nivel de macropolíotica en mancomunidades, localidades, autonomías, a nivel nacional e internacional. Nos preguntamos si este problema podría ocurrir con otras figuras profesionales, como por ejemplo la logopedia, la psicología, el magisterio, la pedagogía, la filosofía, la sociología, etc.

sábado, 12 de abril de 2014

Buenas ideas

El Tren de Cervantes es una iniciativa turística destinada a que las familias puedan disfrutar del patrimonio histórico y artístico y de la oferta gastronómica de Alcalá de Henares, cuna de Miguel de Cervantes y declarada en 1998 Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El programa del viaje incluyo el trayecto desde Madrid hasta la ciudad de Alcalá de Henares. Durante el viaje un grupo de actores y figurantes ataviados a la usanza del siglo XVII representa “entremeses” cervantinos (pequeñas comedias) y ofrece a los viajeros productos típicos de la repostería alcalaína.

El programa del viaje incluye asimismo una visita guiada por los monumentos más representativos de la ciudad, animada también con representaciones teatrales.


Consideramos que esta es una buena propuesta para transmitir y dar a conocer el patrimonio cultural de cualquier lugar, porque tiene en cuenta dos aspectos fundamentales que deben tener las visitas guiadas:

1. Tener en cuenta la finalidad de la visita. Motivar el interés y la curiosidad con respecto al elemento patrimonial, acercarlo a los ciudadanos y ciudadanas. Es una actividad amena y divertida, alejada de las sesiones informativas típica de las guías turísticas que en ocasiones caen en el aburrimiento.

2. Las características de los visitantes. Esta es una actividad de la que toda la familia puede disfrutar.

martes, 1 de abril de 2014

Líneas de actuación educativa o de animación respecto al patrimonio cultural

En educación social las líneas de actuación habituales son la recuperación y la difusión, pero dependiendo del patrimonio hay diferentes líneas de actuación.

Una primera línea sería recuperar patrimonio (fiestas, gastronomías, edificios, etc.); el patrimonio puede también restaurarse y/o conservarse.

Activar un patrimonio quizás esté más cerca de la acción del educador social; esto tiene que ver tanto con el reconocimiento oficial como con el reconocimiento como patrimonio por parte de la comunidad. Más propio de un educador sería la difusión, acercar el patrimonio a la población local y al turismo.

Pueden haber acciones de cara a reelaborar el patrimonio, sobre todo cuando atenta contra algo considerado o considerable valioso (contra la dignidad humana, del resto de animales, etc.). A veces el propio patrimonio, como por ejemplo una determinada fiesta, cambia en el tiempo per se, pero desde la educación social podemos reelaborar el patrimonio conscientemente.

Se puede crear patrimonio, por ejemplo, la fiesta de los amantes de Teruel, la cual ha sido creada recientemente usando elementos tradicionales del lugar, con lo que es una fiesta de reciente creación que los lugareños pueden vivir como patrimonio del lugar.

Hay también “colonización cultural”, o adaptación cultural de un lugar a otro, llámese como se prefiera. Por ejemplo, en España celebramos Halloween. Esto también puede ser objeto del educador social.

Los distintos bienes de patrimonio pueden ser varios: son los bienes inmuebles (edificios, etc.), que pueden recuperarse, activarse, difundirse o reelaborar sus funciones (un ejemplo de reelaboración sería un castillo, que antes era para hacer la guerra y ahora bien podría servir a la comunidad); son los museos, que son receptáculos donde se conservan los objetos que se pueden mover (bienes muebles), su origen es fundamentalmente conservar estos objetos, pero también sirve para la investigación y la difusión; son las fiestas, que pueden recuperarse, difundirse, reelaborarse o crear las fiestas de raíz popular (por ejemplo las fiestas de los amantes de Teruel); son las artesanías, que pueden recuperarse, difundirse y reelaborarse. La parte en que fundamentalmente más parel tendrá el educador social es la parte de difusión, de hacer llegar ese patrimonio a todos los ciudadanos.

Pueden hacerse, asimismo, visitas guiadas, esto es, no solo la visita guiada tradicional, sino métodos innovadores (teatro, juegos, etc.). A este respecto la explicación didáctica es importante que no esté cerrada y se siga una estructura (esto es, situar a la gente primero), se pregunta a la gente antes de explicar algo y luego podemos informarles más o completar las informaciones que ya tienen.

Es importante preguntar en las visitas guiadas para favorecer el aprendizaje significativo, es decir, un aprendizaje que conecte con lo que las personas que vienen a la visita ya conocen previamente. En este sentido, un itinerario se diferenciaría de una visita guiada porque no solo es un elemento patrimonial lo que se visita, sino varios de estos elementos con una historia, una línea, que los una.